en Buenavista Alta, he podido comprender desde muy pequeño la realidad del agricultor costeño. Adicionalmente, experimenté en mi niñez la vida de un pescador al realizar este tipo de actividad junto a mi padrino de bautizo, Fernando Zegarra Mezarina.
Mi padre, Mario Vento Tamayo, un reconocido profesor que llegó a Lima en los 70’s, ha marcado mucho mi personalidad pues sus multifacéticos actividades (cantante, profesor, dirigente político). Llegó a ser regidor de la Municipalidad Provincial de Casma durante la gestión de Victor Hilario Velásquez Luna como Alcalde en 1990-1993. Si bien él era un reconocido dirigente de Acción Popular (recuerdo las giras en la campaña del FREDEMO en 1989-1990), también existe en mí una simpatía por el Partido Aprista Peruano, porque gran parte de mi familia forma o formó parte del mismo.
Esta hermosa tierra también tiene en el comercio, una principal fuente de ingresos a sus habitantes y desde los 90’s, hicieron su aparición los famosos “mototaxis”, que a la fecha son cientos recorriendo la ciudad (recuerdo que en los 80’s la movilidad corría a cargo de los triciclos).
Hablar de Casma, es hablar de su milenaria historia con el centro ceremonial de Sechín, ubicado a escasos kilómetros de la ciudad. El famoso “Guerrero Sechín” es parte de la historia cultural peruana y del mundo. Además, tiene a la Fortaleza de Chanquillo y la ciudadela de Las Aldas como puntos obligatorios a visitar.
La belleza de Casma puede ser apreciada en su reconocido balneario de Tortugas, lugar reconocido como una de las mejores playas del país y orgullo de todo casmeño. Pero. Si alguien deseará conocer más sobre sus playas, puede viajar kilómetros al sur hasta La Gramita y recorrer sus amplias playas de arena.
Finalmente, para cualquier visitante, es obligatorio tomarse unas fotos en la Plaza de Armas, visitar la Iglesia Santa María Magdalena (patrona de Casma) o comerse un rico arroz con pato, pepián de pava, picante de cuy, tamales o un buen ceviche.
Por todas las razones arriba expuestas, considero que el ser casmeño es fuente de un inmenso orgullo y desde ya mi agradecimiento infinito a esta tierra y a su gente.
Lima, 12 de marzo 2006
Mario Carlos Vento Zegarra