Este sábado 24 de marzo, se celebra a nivel mundial el “Día de la lucha contra la tuberculosis”, enfermedad que afecta a un número importante de personas a nivel mundial; sin embargo la lucha está pendiente es contra la discriminación que afectan no sólo contra aquellos que la padecen sino aquellos que ya la padecieron.
El presente artículo pretende mostrar el daño que seguimos causando a aquellos pacientes que por alguna razón se infectaron de TB, desarrollaron la enfermedad, recibieron el respectivo tratamiento (seis meses aproximadamente) y luego de recibir la curación de la misma, reciben una condenable discriminación por parte de algunos empleadores, algunos seguros médicos y de ciertas personas desinformadas sobre posibles contagios.
La realidad es que debemos saber diferenciar la TB en sus dos etapas: La primera es la infección y la segunda el desarrollo de la enfermedad. Al respecto, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMC) una tercera parte de la población se encuentra infectada de TB, sin embargo, no todos aquellos infectados llegan a desarrollar la enfermedad, pudiendo estar infectados de la misma por muchos años sin saberlo y sin riesgo de contagio a terceras personas.
A pesar de esta realidad, si un examen médico por motivos laborales arrojara la infección en alguien o si este confesara que antes la tuvo, este probablemente estaría descalificado para ejercer un puesto laboral sin importar lo bien calificado que se encuentre para el mismo. Este es un claro ejemplo de discriminación que aún sigue presente en nuestro país, el cual debemos tener presente para así empezar a tomar conciencia de cómo estamos afectando a muchas personas tan sólo por nuestro desconocimiento de la enfermedad.
La fecha del 24 de marzo es sólo representativa, pero podrá ayudar mucho si es que empiezas a difundir lo aprendido y te unes solidariamente en decirle no a la discriminación en contra de miles de peruanos.
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