El embajador de Estados Unidos en Irak, Zalmay
Khalilzad, advirtió sobre los riesgos de un creciente
sectarismo en Irak y señaló que su país no invertirá
dinero en un país cuyo gobierno y fuerzas de seguridad
no
representan adecuadamente a todos los iraquíes.
A juicio de Khalilzad, la polarización y la división entre
etnias
ha afectado a todos los sectores del país.
Por esta razón, agregó el diplomático, EE.UU. podría no
contribuir en la reconstrucción de organismos policiales
dirigidos por gente con una agenda sectaria.
"Los estadounidenses que cancelan sus impuestos
esperan
que su dinero se utilice adecuadamente. Así
que no
invertiremos ese dinero en fuerzas sectarias",
dijo en una
conferencia de prensa.
El funcionario advirtió a los políticos chiitas, mayoría en
la
actualidad, que los ministerios del Interior y Defensa
deberían estar en manos de gente que contara con
aceptación popular y no tuviera vínculos con partidos
que no
fueran oficiales.
Los líderes sunitas acusaron a miembros del ministerio
del
Interior - integrado especialmente por chiitas - de
utilizar a
las milicias para oprimir a civiles con el
argumento de
combatir la insurgencia.
Según Khalilzad, llegó el momento de superar las
diferencias
sectarias y étnicas y formar un gobierno de
unidad nacional.
Más ataques
Entre tanto la semana se inició en Irak con una serie de
ataques que cobraron la vida de varias personas en las
ciudades de Bagdad y Mosul. Mientras que en el sur del
país
dos trabajadores macedonios que habían sido
secuestrados,
fueron liberados.
El primer incidente se produjo cuando un atacante
suicida
abordó un autobús en la capital iraquí y explotó
la carga que
llevaba consigo, ocasionando la muerte
de al menos 12 de
los individuos que estaban en el lugar.
El hecho ocurrió en Kadhimiya, un área chiita localizada
al
norte de Bagdad. En el ataque ocho personas más
resultaron heridas.
Entre tanto en el norte del país, en Mosul, cinco
personas
fallecieron luego de que una bomba explotara
en el
restaurante en el que se encontraban, Abu Ali.
Un policía se cuenta entre las víctimas de este incidente
que
ocurrió en las cercanías de un cuartel policial. De
acuerdo a
las versiones oficiales un hombre desayunó
en el lugar justo
antes de dejar una maleta bajo el
mostrador y salir del restaurante.
En otro evento ocurrido al norte de la capital iraquí, los
conductores de cinco camiones murieron cuando el
convoy
en el que viajaban fue atacado por cohetes y
armas
automáticas, según informó la policía. Los
hombres
transportaban materiales de construcción.
En Balad, al norte de Bagdad, un hombre que conducía
su
automóvil falleció en medio de una emboscada.
Mientras que
al sur del país dos contratistas de limpieza
que llegaron de
Macedonia, fueron liberados luego de su
captura dos días
atrás en Basora.
Largas negociaciones
Los líderes chiitas aseguran que, tras la victoria que
obtuvieron en las elecciones del pasado mes de diciembre,
tienen derecho a controlar ministerios clave dentro del
gobierno iraquí.
Luego de los comicios el grupo obtuvo 130 de los 275
asientos en el Parlamento.
Sin embargo las negociaciones para la constitución de un
nuevo gobierno, apenas están por comenzar y,
considerando los obstáculos impuestos por las diferencias
entre los grupos étnicos iraquíes, el proceso puede tomar
meses.